Tratamiento de aguas de proceso
Las aguas de proceso son aquellas que se utilizan en las operaciones industriales, ya sea para lavar, enfriar, calentar, diluir o transportar productos. Una vez utilizadas, pueden contener contaminantes —aceites, grasas, materias en suspensión, sustancias químicas o metales— y, por lo tanto, requieren un tratamiento adecuado antes de su vertido al medio ambiente o de su reutilización.
Existen varias soluciones de tratamiento, en función de las características del agua y las necesidades de la empresa:
- Decantación y filtración para eliminar las partículas en suspensión.
- Tratamiento fisicoquímico (coagulación, floculación, neutralización) para separar los contaminantes.
- Tratamiento fisicoquímico (coagulación, floculación, neutralización) para separar los contaminantes.
- Tecnologías de membrana (ultrafiltración, ósmosis inversa) para obtener agua de gran pureza.
- Desinfección (UV, cloro) para eliminar las bacterias
Tratamiento terciario
Los sistemas de tratamiento terciario se usan para remover del agua tratada varios elementos indeseables tal como los sólidos suspendidos, la DQO (dura y coloidal), el fósforo, y varios compuestos específicos (pesticidas, metales, detergentes, etc.). Estos sistemas sirven para mejorar la calidad del agua tratada previo a su descarga en el medio natural, o previo a su reúso. Los tratamientos terciarios son complementarios de los tratamientos primarios y secundarios.
EMO puede ofrecerle soluciones de tratamiento, en particular mediante filtros terciarios y diversos métodos de filtración, como los filtros de arena o los filtros de carbón.
Estas soluciones permiten reducir el impacto medioambiental, cumplir con la legislación y, en algunos casos, reutilizar el agua para conservar este recurso.